martes, junio 21, 2011

ALMIRANTE ISMAEL HUERTA LIRA Y BATALLA DE CORONEL

Almte.Ismael Huerta Lira y Batalla de Coronel (mi Tata)




Ismael Huerta Lira fue hijo de un agricultor de la zona de Colchagua, don José Miguel de la Huerta y Salas. El terruño colchagüino cobijó a los Huerta o de la Huerta desde aproximadamente 1700, y aún lo hace con algunos de los descendientes. San Vicente de Tagua Tagua; Pichidegua; Rapel, La Estrella y otros rincones colchaguinos aparecen constantemente en la historia genealógica familiar. Antes de Colchagua, aparecen registros de propiedades agrícolas de la familia en el valle de Aconcagua.
Los gemelos Ismael y Abel Huerta Lira eran los menores de seis hermanos, quedaron huérfanos a temprana edad y aunque tuvieron unos comienzos difíciles, egresaron con excelentes calificaciones del Instituto Nacional.
En 1891,durante la revolución que azotó al país y con sólo 20 años, fueron partidarios de la causa parlamentaria y no faltaron las riñas con sectores balmacedistas, las que terminaron con un Abel con heridas de cuchillo en el pecho, que lo obligaron a recurrir a su hermano José Miguel, entonces estudiante de medicina y a la postre médico, para curar sus averías.
Se cuenta que José Miguel debió imponer su condición de hermano mayor para impedir que los gemelos asistieran a los actos que terminaron con la matanza de Lo Cañas.
Narra el almirante Ismael Huerta Díaz, su hijo, en su libro "Volvería a ser Marino" que: "Triunfante la revolución, se desató en el país una ola de entusiasmo por el Almirante Jorge Montt, euforia que este, ni corto ni perezoso, aprovechó para seleccionar juventud para la Marina, disponiendo llamar a postulantes a un curso rápido en la Escuela Naval que, al mando de don Luis Uribe Orrego, funcionaba en la calle Hospital (hoy Colón) de Valparaíso". El autor continúa así: "Numerosos jóvenes santiaguinos respondieron al llamado, entre ellos Ismael, que cursaba primer año de Ingeniería (Abel, el inseparable gemelo, no pudo postular debido a las secuelas de un accidente sufrido en la niñez, y se hizo dentista). Ante la masa de candidatos, la dirección de la escuela optó por embarcarlos a Juan Fernández y, al regreso, indagó quienes deseaban verdaderamente seguir la carrera naval, unos pocos dieron el consabido paso al frente".
Y prosigue: "Así ingreso Ismael al establecimiento, se realizó plenamente en la carrera del mar y alcanzo el grado de contralmirante"
Huerta Lira fue, indudablemente, un auténtico hombre de mar. Comandó varios buques de nuestra Armada, entre ellos el "Esmeralda", el "Zenteno" y el "Chacabuco", como así también el destroyer "Condell". La jefatura de la comisión hidrográfica de la Armada lo mantuvo casi permanentemente a bordo y alejado de su familia.
Su gran aporte a la hidrografía, en especial la triangulación de Chiloé, Chonos y Guaitecas (1909-1910), le significó ser incorporado a la Galería de Hidrógrafos Ilustres de la Armada y un retrato suyo adorna las paredes del Instituto Oceanográfico de la Armada.
Su destacada labor le mereció el reconocimiento del Almirante Jorge Montt, quien, en recompensa, lo envió a integrar la comisión que supervigilaba la construcción en Inglaterra de seis destructores y, en definitiva, a tomar el mando de uno de ellos, el "Condell", a bordo del cual vivió una experiencia interesantísima que relataremos más adelante. Huerta Lira llegó a Inglaterra en agosto de 1911 y zarpó con su flamante unidad a comienzos de 1914. La residencia en dicho país, es un detalle no menor en la influencia británica plasmada en él y su descendencia, lo que quedará demostrado en capítulos posteriores de estos escritos.
Anecdótico resulta comentar que sus labores cartográficas le permitieron descubrir una pequeña isla en esas australes latitudes, la que hasta el día de hoy lleva su nombre. La "Isla Huerta" se yergue en esos intrincados mares magallánicos entre las latitudes 53° Sur y 72° Weste y es considerada como señal luminosa para quienes navegan en esa zona.
Curiosamente la acción que lo llevó al almirantazgo no ocurrió en el mar, sino en tierra. En Talcahuano, donde en 1923 y 1924 ocupó los cargos de Mayor General y Comandante de Arsenales, fue justamente donde Huerta
Lira, ocupaba interinamente la Comandancia en Jefe del Apostadero Naval, cuando por circunstancias políticas, una turba vociferante invadió el recinto militar.
En esos momentos, una Junta Militar había depuesto a don Arturo Alessandri Palma.
A pesar de la violenta irrupción del populacho en el apostadero, Huerta Lira los enfrentó casi solo y con la más absoluta calma. La actitud pacífica del marino evitó una tragedia que pudo ser el detonante de una crisis mayor en el país.
Felicitado por la superioridad de la Armada, por la Junta de Gobierno y por el propio Vice Presidente de la República (Febrero de 1925) fue ascendido al grado de Contralmirante y designado Comandante en Jefe del Apostadero Naval de Magallanes. Allí terminó su brillante carrera, retirándose de la Marina a raíz de la llegada al poder del General Carlos Ibáñez del Campo.
Corría el año 1914 y la 1ª Guerra Mundial se encontraba en su plenitud, el 1º de Noviembre de ese año un escuadrón de cruceros alemanes dio caza al escuadrón inglés del Pacífico, el cual se componía de dos cruceros acorazados, uno de protección ligera y un mercante armado. La escuadra alemana bajo el mando del legendario Almirante Von Spee y con fuerzas bastante más poderosas, atacaron con éxito a los buques ingleses, ya algo antiguos para la época, echando a pique al buque insignia "Good Hope" y al crucero "Monmouth". Los otros dos buques ingleses huyeron en la oscuridad, refugiándose en Las Malvinas.
Al mando de la flota inglesa se encontraba el Contralmirante Sir Christopher Cradock, quien fue enviado desde su base de Las Malvinas por el almirantazgo británico para que interceptara a los poderosos buques de Von Spee y protegiera el comercio británico en aguas chilenas. Con una escuadra de unidades demasiado viejas, Cradock, que tenía claro lo precario de la situación, solicito al almirantazgo que se uniera a su flota el crucero acorazado "Defence", lo que fue denegado, ya que el tiempo apremiaba.
Entretanto, el acorazado "Canopus" llegó a Las Malvinas el 22 de Octubre, pero debió ser reparado debido a averías en la planta motriz.
La tarde del 29 de Octubre, el "Glasgow", que se encontraba en el puerto de Coronel, interceptó numerosos mensajes radiotelegráficos alemanes y avisó a Cradock, quien de inmediato se desplazó hacia el norte con el "Good Hope" y el "Monmouth".
De esta forma, Cradock marchó hacia la muerte, ignorando que el Almirante Fisher, recientemente nombrado primer Lord del Mar, había decidido que el "Glasgow" operase sólo en misiones de exploración y que toda la escuadra, reunida en torno al "Canopus", esperase en Las Malvinas la llegada del "Defence".
Cradock desapareció durante el combate a bordo del vetusto acorazado "Good Hope".
La batalla tuvo su escenario al atardecer del 1° de Noviembre de 1941, 41 millas al Weste del puerto chileno de Coronel. La flota inglesa tenía el sol a sus espaldas, por lo que sus naves se contrastaban nítidamente contra el crepúsculo austral, mientras que los buques alemanes se confundían con la costa chilena y las brumas del atardecer.
Coronel, se dice, fue un ejercicio de tiro para los bien adiestrados artilleros alemanes. Nada pudo hacer Cradock para evitar la lluvia de metralla que desmantelaba sus naves una tras otra. Mientras los ingleses disparaban cada 50 segundos, los alemanes disparaban tres veces en ese mismo tiempo. A las 19:40 la distancia entre los buques ya se había acortado a menos de 10.000 metros y poco después llegó a los 4.500 metros. A esas alturas, el "Good Hope" ardía absolutamente y explotó hundiéndose rápidamente con Cradock y 920 hombres a bordo. No hubo supervivientes. Poco después el "Nurenberg" se acercó a sólo 600 metros del ya destrozado "Monmouth", acribillándolo a quemarropa y torpedeándolo después. A las 20:58 el "Monmouth" se fue a pique con 720 hombres a bordo. Mientras tanto, el "Glasgow" lograba huir, amparado por la bendita oscuridad de la noche.
Von Spee entró triunfante y aclamado por la colonia alemana de Valparaíso con sus cinco buques, "Scharnhorst", "Gneisenau", "Leipzig", "Nurenberg" y el "Dresden".

El siguiente texto es el reporte oficial de Von Spee sobre el combate de Coronel:

"La fuerza del viento de proa obligaba a los buques a un andar pesado, especialmente a los cruceros pequeños, que les azotaba por ambas bordas. Con severas desventajas de observación y cálculo de la distancia, ya que el mar barre nuestros puentes. La fuerza del viento sobre las aguas era tan grande que producía una oscuridad que dificultaba la puntería de los artilleros de los cañones de 6 pulgadas de la cubierta media, quienes no podían ver las popas de los buques enemigos. A las 06:20 p.m., a una distancia de 13.400 yardas viré a "un punto" en dirección al enemigo, y a las 06:34 p.m. abrí fuego a una distancia de 11.260 yardas.
El fuego de nuestros dos cruceros era efectivo y alrededor de las 06:39 p.m. podíamos observar el primer golpe sobre el "Good Hope". De inmediato retomé un curso paralelo en lugar de acercarme levemente al enemigo.
En ese preciso instante, los ingleses abrieron fuego. Yo asumo que el mar pesado les causo más problemas a ellos que a nosotros. Sus dos cruceros armados se mantenían cubiertos por nuestro fuego, mientras que ellos, en la medida de sus posibilidades, sólo le impactaron dos veces al "Scharnhorst" y cuatro veces al "Gneisenau".
A las 06:53 p.m. a 6.500 yardas de distancia, ordené un curso a un punto de distancia del enemigo. Ellos hacían fuego más lentamente en ese momento, mientras tanto, nosotros podíamos contar numerosos impactos.
Podíamos ver, entre otras cosas, que el tope de la torre de proa del " Monmouth" fue volada de un disparo y un violento fuego arrasaba con ella. Se cree que el "Scharnhorst" impactó al "Good Hope" unas treinta y cinco veces.
A pesar de haber alterado nuestro curso, los ingleses cambiaron el de ellos lo suficiente para mantener una distancia de 5.300 yardas. Existía una razón para sospechar que el enemigo, desesperado, al no lograr usar su artillería con eficacia, maniobraba para un ataque con torpedos.
La posición de la luna, que se había levantado a la 06:00, era favorable para esta maniobra. Consiguientemente, abrí gradualmente mayor distancia entre las escuadras, por otra desviación del buque líder a las 07:45. Mientras tanto, la oscuridad había crecido.
A ratos, el telémetro del "Scharnhorst" utilizaba el fuego sobre el "Monmouth" como referencia, aunque eventualmente la observación llegó a ser tan inexacta que el fuego se detuvo a las 07:26.
A las 07:23 una columna de fuego, producto de una explosión, se vio entre los palos de del "Good Hope", El "Monmouth", aparentemente detuvo su fuego a las 07:20. Los cruceros pequeños, incluido el "Nuremberg", recibieron ordenes de seguir al enemigo y atacar sus buques con torpedos. En esos momentos, la visión se oscureció aún más por los chubascos. Los cruceros ligeros no podían encontrar al "Good Hope", pero el "Nurenberg" logró encontrar al "Monmouth", y a las 08:58 mediante disparos de corta distancia, logró volcarlo sin recibir ningún disparo en respuesta. Las labores de rescate en un mar pesado eran impensables, especialmente debido a que el "Nurenberg" creyó ver los humos de otro buque y se preparó para un nuevo ataque.
Los cruceros pequeños no tenían ni bajas ni daños. En el "Gneisenau" había dos hombres levemente heridos. Las tripulaciones de los buques lucharon con entusiasmo, cada cual cumplió con su deber y protagonizó una parte de la victoria."
Alemania, había conseguido la victoria naval más importante de su historia e Inglaterra acababa de tener su derrota más humillante desde Cabo San Vicenta, cuando las naves españolas derrotaron a Nelson.
Posteriormente, esa misma flota, intentó incursionar en el Atlántico y fue absolutamente derrotada por la fuerza inglesa cerca de Las Malvinas.
En efecto, en medio del triunfo, Von Spee sabía perfectamente que la Royal Navy no se quedaría tranquila después de tal humillación. Si salía hacia el Pacífico, se encontraría con la flota japonesa, desplegada entra las Islas Fiji y Las Marquesas. Si se desplazaba proa al norte, se encontraría con el acorazado japonés "Itzuno" y el británico "Newcastle", que navegaban vigilantes a la cuadra de California. Su única alternativa era intentar forzar la salida hacia el Atlántico. De manera que Von Spee, tras reunirse con el resto de su flota y contrariando la opinión de sus capitanes, decidió osadamente bombardear las instalaciones británicas en Las Malvinas.
Von Spee llegó a Las Malvinas el 8 de Diciembre a las 07:50. Al aproximarse a Port Stanley recibió la metralla suficiente como para mantenerse alejado. A su encuentro salió el crucero "Kent" y, al perseguirlo Von Spee, el buque inglés volvió a adentrarse en la bahía. Cual sería la sorpresa del Almirante alemán cuando se encontró, además del "Kent", con dos cruceros de batalla británicos más otros cruceros ligeros que se encontraban al interior del puerto. De inmediato viró para alejarse de aquellas aguas, pero ya era tarde. El "Invincible" y el "Inflexible" del Almirante Sturdee comenzaban su persecución. La velocidad de los cruceros ligeros británicos era muy superior a la de los acorazados alemanes y pronto le dieron caza. En pocas horas la flota alemana estaba destruida. Sólo escapó el "Dresden", cubierto por un afortunado aguacero, huyó hacia Chile y obligado a recalar por falta de carbón en la isla de Más Afuera, Bahía de Cumberland, Archipiélago de Juan Fernández. Allí fue sorprendido por el crucero inglés "Glasgow" mucho más poderoso, que además, venía acompañado por el crucero liviano "Kent" y el mercante armado "Orama". Los buques ingleses abrieron fuego, a pesar de que el navío alemán estaba anclado en aguas territoriales chilenas. El teniente alemán Canaris intentó parlamentar con los ingleses aduciendo que el buque alemán se encontraba en territorio neutral. Los ingleses hicieron caso omiso, afirmando que ellos se las arreglarían posteriormente con los chilenos. La negativa inglesa obligó a los alemanes a abrir las válvulas del buque, hundiéndolo.
La tripulación alemana fue socorrida por chilenos, refugiándose posteriormente en la Isla Quiriquina. Desde allí el Teniente Canaris se fugó en un bote, a caballo y finalmente en un vapor inglés, simulando ser chileno y con pasaporte falsificado.
Canaris fue posteriormente famoso como jefe del servicio secreto alemán durante la Segunda Guerra y finalmente ejecutado por su complicidad en un atentado contra Adolfo Hitler.
Otros tripulantes del malogrado navío se avecindaron en nuestro país, fundando familias cuyos descendientes hoy día son ciudadanos chilenos.
Se sabe que la escuadra del Almirante Maximilian Von Spee, previo a los combates de Coronel y Las Malvinas pasó por nuestra Isla de Pascua con el objeto de reaprovisionarse de víveres, lo que da palpable testimonio de la importancia estratégica de la isla, por su ubicación en el Océano Pacífico.
Irónica y casual curiosidad; 25 años más tarde, el 13 de Diciembre de 1939, durante la Segunda Guerra Mundial, el crucero alemán que honraba el nombre del almirante denominándose "Graf Von Spee", comandado por Hans Langsdorff, también se enfrentó a los ingleses en costas sudamericanas en la batalla de "Mar del Plata" donde notablemente herido, debió refugiarse en Montevideo. Posteriormente y saliendo al mar conminado por las autoridades uruguayas, sucumbió ante una explosión provocada por los mismos alemanes. Se dice que hubo ordenes directas de Hitler en ese sentido. Su tripulación fue embarcada en naves argentinas y refugiada en Buenos Aires. Langsdorff se suicidó, ya que no se le había permitido hundirse con su buque.
Volviendo al entonces Capitán de Fragata, Ismael Huerta Lira y en relación directa con los hechos narrados en párrafos anteriores, especial mención merece la búsqueda que Huerta efectúa, al mando del Destroyer Condell, del crucero alemán Dresden, herido y fondeado en aguas chilenas durante las acciones ya comentadas, misión cuyo informe oficial se transcribe textualmente a continuación:




" PARTE DE VIAJE DEL DESTROYER CONDELL"
Ismael Huerta Lira Capitán de Fragata
"Señor Comandante en Jefe:
Nº 395.- En cumplimiento a las instrucciones dada por V.S. en su oficio Confidencial Nº67, de fecha 11 de diciembre (1910), tengo el honor de informar a V:S: acerca del resultado de mis investigaciones.
Zarpé de Punta Arenas el viernes 11 a las 13:30 P.M., alcanzando hasta Puerto Sholl (hoy Bª Morris), en el canal Magdalena, donde fondeé al anochecer en el puerto exterior. En este puerto y fondeadero interior, estaba el Crucero alemán "Dresden", lo que comuniqué a V:S: por el siguiente radiotelegrama en clave:
"TUERI TIMIB UFOME UGAOA OFOEP UAGAD TUTRU
UGAOA UFRUA TUOEU UFKAJ FICOZ UEJIS TELETOG
ACIDENTE BACK".
Envié un Teniente a saludar al Comandante i ofrecerle nuestros servicios, en caso que necesitara algo i al mismo tiempo, a recordarle con toda cortesía que debía abandonar el puerto dentro de 24 horas, en conformidad al Derecho Internacional.
Contestó el Comandante dando las gracias, que no tenía novedad i que había llegado solamente este día, pero que al siguiente zarparía para Punta Arenas, de cuyo puerto pidió datos sobre aprovisionamiento de carbón, sobre el rango de las autoridades, etc. Eludió toda contestación acerca del combate que
se investiga i por último dijo que si yo me quedaba en el puerto hasta las 8 de la mañana del día siguiente, pasaría a saludarme antes de dirijirse a Punta Arenas.
Como tenía yo que zarpar a las 2 de la mañana para alcanzar a llegar con luz al puerto más cercano a la Isla Picton, no me esperé, teniendo presente además que nada me iba a informar sobre los datos que yo buscaba.
Sin novedad continué mi navegación hasta las 9 de la noche, hora en que fondeé en puerto Luisa, más allá de Ushuaia i a 25 millas solamente de Picton.
El Domingo a la 08:30 de la mañana a caleta Piedras i aguantándose el buque sobre las máquinas, me dirijí personalmente en una chalupa a tierra, donde encontré al Sr. Mariano Edwards.
El Sr. Edwards no tenía la menor idea de que algún combate naval hubiera tenido lugar en esta agua. Hizo comparecer a mi presencia a su empleado Alfredo Nuñez quien me declaró lo que sigue:
Que estando él en la rada Picton la semana anterior, arribó ahí una escuadra compuesta de cinco buques de guerra i cuatro buques de guerra tenía tres i cuatro chimeneas i los cuatro buques mercantes se descomponen así, según creyó él por la esperiencia que tiene después de haber navegado algún tiempo en vapores: uno de la Compañía Kosmos, uno de la Roland Line, un vapor correo
(P.S.N.C.) o tal vez de carga, de una chimenea, pintado de negro con los fondos de color verde, i por último, un buque de vela grande.
Que tanto el velero como el de la P.S.N.C., deben haber tenido carbón, pues los buques de guerra atracaron a ellos sucesivamente, i
Que él creía que el Kosmos era el "Menphis".
No le fue posible ver el nombre de ninguno de ellos por estar fondeados mui lejos de la playa, ni la bandera, porque nunca la usaron.
Que estuvieron en la rada de Picton cerca de tres días, parte del Jueves, todo el Viernes 4, el sábado 5, pero que no sabe si salieron esta noche o el Domingo 6, por haberse venido a caleta Piedras a dar cuenta de esto al Sr. Edwards.
Finalmente, agrega Alfredo Nuñez, que él está seguro que los buques de guerra eran alemanes, pues vio a varios oficiales que bajaron un día a cazar i a quienes acompañó, i que ellos le contaban, con algunas palabras en español, algunas en inglés i más bien por mímica, que habían tenido un gran combate en el que echaron dos buques a pique; pero que después del Sábado 5 no sabe nada más ni ha oído nada que haga presumir que tuvo lugar un combate al día siguiente.
No teniendo nada más que averiguar aquí, me dirijí al sitio señalado de la acción de guerra, esplorando entre las islas Picton i Nueva hasta mui cerca del Cabo San Pío, sin encontrar absolutamente indicio alguno.
Por datos que me suministró el Sr. Edwards, los habitantes de la Isla Nueva no han podido ver nada, por cuanto la Caleta Las Casas quedan al S.W. de la isla, i lo mismo sucede con los habitantes de Caleta Banner en la Isla Picton, quienes por su situación no han podido ser testigos de lo sucedido.
Como el derrotero indica que en Puerto Eujenia reside la autoridad civil de la Isla Navarino, i como desde este lugar hai visibilidad hacia el Atlántico, me dirijí allá, yendo en persona a tierra, sin tener la suerte de encontrar alma viviente ni en las casas ni en las vecindades, a pesar de todas las señales que se hicieron para llamar la atención.
Me dirijí entonces a Ushuaia, donde arribe a las 5 y media de la tarde. Después de recibir las visitas de la Prefectura Marítima i de parte del Comandante del "Piedra Buena", bajé a tierra a saludar al Sr. Gobernador i retribuir las visitas que se me habían hecho.
El Comandante de la Escampavía "Piedra Buena", Teniente de Navío Sr. Alfredo Mayer con toda buena voluntad y galantería, me suministró los siguientes datos, acerca del combate de que daba cuenta la prensa.
Fue él quien envió al Ministro de Marina de su nación el cable que reproduce la "Unión" de Punta Arenas, i en efecto, me leyó el orijinal, que coincide casi enteramente con el copiado en la nota a V.S.
El "Piedra Buena" salió en la mañana del lunes a recorrer algunos puertos arjentinos, i apenas supo que había tenido lugar una acción de guerra, se dirijió a cabo San Pío i como resultado de sus investigaciones, obtenidas casi todas de un súbdito austríaco, que vive casi en el mismo cabo, elevó a la superioridad arjentina el radiotelegrama ya citado.
Mui poco o casi nada me agregó a lo que se sabía.
Según el austríaco, para él los buques de guerra eran ingleses, i el vapor mercante, que Nuñez supone ser el "Roland", era Merchant Line; el buque a vela a que se refiere también Nuñez, fue echado a pique al Norte de la Isla Nueva, i dos vapores cerca del Cabo San Pío, dentro de las aguas territoriales arjentinas.
Lo único nuevo que me enseñó el Comandante, fue una pequeña placa de metal, con un número i una fecha, i dos tarjetas, todas las cuales habían sido recogidas con restos de botes en una playa.
Una de las tarjetas está impresa en japonés i con signos de esta lengua solamente; la otra, además de algunos signos japoneses, tiene un aviso en inglés de un comerciante de Yokohama. Se dice además, haberse encontrado un cajón vacío donde se leía: "Aconcagua Chile", pero el no lo vio.
El Sr. Gobernador de la Tierra del Fuego Arjentina Señor M. Fernández Valdés, me repitió estos mismos datos i no tenía ninguno que agregar a más de los que había recojido del "Piedra Buena" en su viaje.
En resumen, Sr. Comandante en Jefe, lo único que se puede evidenciar es que una escuadra compuesta de cinco buques de guerra estuvo fondeada en la rada Picton, en la isla de este nombre, cerca de tres días que esta escuadra iba acompañada de varios buques mercantes, a vapor y a vela i que se estuvieron aprovisionando ahí; que posiblemente, los buques mercantes pertenecían algunos a la misma bandera de los de guerra i el resto eran presas i que después de transbordar la carga, fueron hundidos a cañonazos por los dos vapores y un buque a vela.
Según declaraciones del único testigo que asegura estos hechos, el hundimiento de estos buques tuvo lugar cerca de la costa arjentina, entre islote White, Cabo Pío i caleta Pantaleón, que sigue al Oriente, a escepción del velero, el que fue echado a pique al norte de la Isla Nueva.
Respecto a su nacionalidad, es imposible poder decir con certeza cual era su pabellón, pero todo hace presumir que fueron alemanes, en vista de la declaración de un testigo que habló con oficiales de esta flota i teniendo presente también que poseyendo la Inglaterra una base de operaciones en las Islas Malvinas, es difícil suponer que hayan venido al canal Beagle a abastecerse.
El viaje de regreso se hizo sin novedad, saliendo de Ushuaia ayer Lunes a las 2 de la mañana, pernoctando en puerto Sholl, para seguir a Punta Arenas a las 6 de la mañana de hoy, en donde he fondeado a medio día"


Así concluye el texto oficial redactado por el Comandante Ismael Huerta Lira, al mando del "Condell".(Con esa ortografía en el original)
Fascinante resulta transportarse en el tiempo y ubicarse en el contexto de la situación en que actuaba el Comandante Huerta, en plena Primera Guerra Mundial y siendo las costas sudamericanas, especialmente el extremo sur de Chile, territorios marítimos estratégicos y codiciado su dominio por ambas potencias.
La versión sobre estos mismos hechos relatada por tripulantes del buque alemán y transcrita por la escritora chilena María Teresa Parker en su obra "Tras la Estela del Dresden" nos testimonian que: " A las 08:00 del día 11 de Diciembre, vino una embarcación, con el Comandante del cazatorpedos chileno "Condell" (Huerta Lira) y seis marineros, que se aproximó y atracó a nuestro costado. El oficial subió a bordo y fue recibido en la cámara del comandante Ludecke, donde conversaron.
¿Nos internarán? ¿Qué pasará con nosotros?- nos preguntábamos.
Después de una hora, el comandante chileno hizo abandono del buque. El Teniente Arnold Boeker, de guardia, lo despidió en el portalón. Pronto supimos que hizo toda clase de preguntas respecto a nuestros planes, recordándonos que solo podríamos estar veinticuatro horas en ese fondeadero.
Es preciso que vayamos a Punta Arenas para cargar combustible, provisiones y reparar averías –le dijo el comandante Ludecke- Agradeceremos a usted, pedir autorización a su gobierno, para estar cincuenta horas en esa ciudad.
Comunicaré al Almirante Arturo Cuevas su solicitud y desde luego, al estar escaso de combustible, puede ir a Punta Arenas, por las veinticuatro horas permitidas, respondió gentilmente el comandante del Condell"
Mencionemos que el Almirante Cuevas, al autorizar el abastecimiento de carbón, tuvo graves problemas con el Gobierno de ese entonces.

Así fue la desconocida participación de un marino chileno en hechos navales que marcaron la historia universal.

Nota: sacado del blog de José Miguel Huerta M.
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